DEL ESPIONAJE POLÍTICO CRIOLLO AL SILENCIO MUDO.
Es doloroso para el país, para el sector político en general, que todo el trabajo de una campaña- que queda ampliamente ilustrado con las reuniones de trabajo entre colaboradores de la campaña del Pacto Histórico-, sea señalado como pacto criminal, como caterva de bandidos, y sean sindicadas como concierto para delinquir.
Hoy alguien me lo dijo: ¡Petro es un bandido! ¡En esa campaña solo hay criminales! He mirado mil veces cada video. Hay momentos de palabras que sobran, inconvenientes, por ser información confidencial de asuntos de terceros, así como hay exaltaciones propias del momento de campaña. Las campañas no se hacen con ángeles, he dicho. Pero para efectos de la campaña de Petro, todo ha sido leído como noticia criminal, como prontuario, con el asco de las fobias a otros aspectos de esa campaña, que no son relevantes comentar.
En medio de esa andanada de opiniones viscerales, hay un aspecto en particular que me preocupa. El manto de duda que deja dicha lectura, al ejercicio del marketing político realizado en el marco de la campaña donde aparecen expertos internacionales en la materia, asesores en comunicaciones y profesionales en otros campos, quienes coinciden en dichos encuentros para aportar su opinión a lo que sea puesto en consideración de la campaña. Para ellos debió ser clave alimentarse de información de las muchas fuentes que asistieron a esas reuniones y entregaron datos sobre aspectos de la campaña con los cuales se analiza el contexto y la situación del ejercicio electoral. Pero ahora quedan por dentro de una conspiración, de un escándalo elevado a nivel de delito, que francamente, no tiene razón de ser.
Por lo que hemos visto en los célebres videos, rotó mucha información para analizar y proyectar actividades estratégicas; eso lo que permite a los expertos construir de manera asertiva agendas, mensajes, enfoques, canales, y determinar el timming de campaña, que en esta en particular, se empezó a ejecutar hace más de un año. Pero estar en medio de esta conspiración, como asesor, donde se ha disparado una bala dentro de un ascensor para dañar la reputación de un candidato y de paso a su equipo de campaña, es realmente preocupante desde los límites -que no existen- para ganar el poder.
Es penoso que la filtración de estas reuniones de marketing, sean leídas como noticia criminal. "Destruir al candidato", "darle duro a la campaña", son expresiones clásicas de estas reuniones porque hacen parte del lenguaje de la especialidad; así como decir publicidad de guerrilla ( que no es de guerrilla grupo criminal sino una actividad de alto impacto en calle), y que menos mal no se dijo en estos videos, porque se desgarran las vestiduras.
Las expresiones que hoy hacen parte de un decálogo de señalamientos, ya están en la Fiscalía a la espera de su investigación, con la que tendremos entonces otra lectura sobre el alcance de esos encuentros, que no sabemos si fueron ciertamente reuniones de "delincuentes en campaña", como han llegado a calificar los demandantes. Pero claramente una cosa si es clara: los "PetroVideos" tuvieron el objetivo de conformar un escándalo político Petrogate desde un espionaje criollo, del que aún no conocemos su "autor intelectual".
La filtración no fue casual, sería ingenuo pensar así. Quien entregó el material grabado hace casi 10 meses, hizo este espionaje con el objetivo de golpear a esa campaña días antes de elecciones para lograr torcer el favoritismo del candidato y hundir la opción presidencial, propósito evidente que no requiere ser PHD en nada, porque lo entiende cualquier ciudadano de a pie.
El contenido de esos videos que fueron analizados por los periodistas del medio al que fueron entregados, Revista Semana, muestran que el Senador Roy Barreras, fue protagónico en toda esa gesta, tenía mucha información privilegiada de otros actores políticos y otros asuntos que eran necesarios traer a colación para tomar ciertas decisiones políticas como alianzas o reacciones a noticias. Pusieron en común lo que se pone en común en cualquier reunión de estrategia: DOFA de la campaña y del candidato ( debilidades, oportunidades, fortalezas, amenazas), de sus contendores y sus campañas con comentarios de los asesores y lideres políticos sobre los alcances de esas situaciones. Comentarios en todos los tonos y de todos los calibres, pero en principio, comentarios, ideas, opiniones; no delitos.
Todo el análisis de los hechos ha sido enfocado desde las características de una noticia criminal. Los candidatos contendores han manifestado su indignación con lectura propia de un momento donde se quiere incidir en la decisión del voto ciudadano, descalificando la campaña que lidera encuestas y que está a un paso de lograr el triunfo electoral. Es normal que sea la gran oportunidad de salir a "darle duro" al candidato Petro, y esperar que todo este escándalo mediático logre el objetivo de que los indecisos y el voto de opinión apoye la opción de RH+ -como la bauticé en twitter-, a ver si nos subimos a la Rodolfoneta que promete no tener pico y placa.
Así las cosas, el golpe no solo es para el candidato del Cambio por la Vida; es para quienes fueron invitados a la campaña como asesores políticos y estrategas, para comunicadores, para Senadores que hoy también quedan enredados bajo su investidura.
El golpe para el ejercicio de hacer campaña queda sobre la mesa: ¿hacer análisis de campaña, es concierto para delinquir?. ¿hablar de contendores políticos, es fraguar un crimen? El marketing político no solo se hace en presentaciones ppt, pero con este episodio donde prima la perversidad de la interpretación de las actividades, la tergiversación del objetivo de las opiniones de los expertos y asesores allegados, los calificativos para quienes participaron con sus opiniones en estas reuniones, queda la duda de cómo debe hacerse en adelante una asesoría política.
Tendremos 4 años difíciles en materia política porque sea quien sea que gane, esto no será un paraíso, será un silencio mudo.


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